Lolosaurio con cabeza de motor cuenta de su gran pasión y de lo que significa ser un motoquero de tomo y lomo en Chilito lindo.
El compipa no se baja ni a porrazos de su tremenda máquina. Por Roberto Martínez B.


“En toda mi vida, jamás he visto a alguien con un tatuaje de Nike o Coca-Cola, pero de Harley Davidson, puta, somos miles porque esto es un estilo de vida,
a way of life”, lanza de entradita y sin complejos Álvaro “el huaso” Bascuñán .

El hombrón, archiconocido en el mundo tuerca como “Huaso Choppers” cuenta que se ganó esemote cuando era sólo un pequeño motorcito que no sabía, paradójicamente,
pa’ dónde iba la moto.

“Heredé una moto de mi hermano, la vendí, me compré otra y me estafaron, al final, cuando estaba probando otra choqué y el dueño gritó: ‘mira lo que hizo este huaso de mierda”,
recordó el titán.

Y claro, el titán motoquero es oriundo de Curicó -por eso el mote-, donde vivió toda su adolescencia y comenzó de forma prematura con su intenso amorío que lo tiene hasta la fecha prendado por las motos, pero principalmente por las cototas gringuitas Harley Davidson.

“En esos tiempos nadie quería a las Harley. Eran ruidosas, grandes y paneras, pero nosotros empezamos a repararlas, a manejarlas y hacernos especialistas”, contó el titán.

Al poco tiempo, el Huaso Choppers ya estaba cimentando una pequeña empresa que hoy ya es toda una marcaregistrada en el rubro de la reparación, armaduría compraventa y enchulamiento de motos ¡Mish!

Bascuñán se confiesa un hombre pleno y cuenta que su vida es todo lo que quiere. El hombrón se levanta para andar en moto, va a su taller, repara otras, comparte con sus brocacochis
y luego vuelve a montarse en su regalona. Puro estilo de vida.

“Lo que pasa es que arriba de la moto yo me siento libre. Es lo que más me gusta hacer en la vida y todo lo demás queda para después”, explicó el fanático tuerca que se lució como juez y exponente en la última versión de la ExpoCarreras- Inacap 2011.

A tanto llega el fanatismo del huaso por sus motos, que lanza sin tapujos que lo primero para él es su regalona y que después vienen su señora y sus tres hijos. Así de tuerca el hombre.

“Uffff, yo creo que ellos saben que no les conviene hacerme elegir porque me quedo con mi moto. Es la forma de vida que yo elegí, la que me hace libre y feliz”, se excusó.

Lo cierto, es que pese a darse innumerables porrazos, quedar más quebrado que farandulera saliendo del quirófano y con pololo futbolista, y pasar más de un mal rato en las calles de Ciudad Gótica, el sohua ama su joyita.

 
“Lo lindo de esto es que uno tiene la libertad de meterse donde quiere, irse por donde quiera, no pagar estacionamientos, peajes y miles de tonteras”, soltó Choppers.
Lo malo, es que en este país hay cero respeto por nosotros. Te tiran el auto encima, otros giles quedan con cara de tontos mirándote y no ven la carretera y unos más tontos aún te tratan de echar carreras”, lanzó con el ventilador al máximo.

No obstante, para el sohua lo más destacable del rubro es lo que él llama “el estilo de vida” y que repite frecuentemente.

Según cuenta, la gracia de ser un motoquero se basa en la camaradería que reina en el mundillo y que se transforma en un abrir y cerrar de ojos en una cultura.

“En este rubro nos conocemos todos y todos nos prestamos ayuda porque somos como una familia. Por ejemplo, si yo veo a un motoquero en panne, lo ayudo, un auto no hace eso”, explicó.

“Lo otro es que mi casa siempre tiene las puertas abiertas para todo el mundo, somos amenos y en el rubro tenemos todo tipo de profesionales, así que ante cualquieremergencia nos llamamos y listo. Tenemos abogados, doctores y artistas, como el gran Coco Legrand”, chuteó el máster.